Uno de los riesgos más habituales cuando llevamos a cabo una
mudanza es la mala interpretación de lo que se conoce como CED:
Colocación, Embalaje y Distribución. Estas tres palabras
adquieren una mayor importancia aún si cabe cuando somos nosotros
los que, llenos de una seguridad rayana en la inconsciencia, nos
hacemos cargo de esa mudanza que tenemos pendiente y que hemos
dejado para última hora.
Cargamos el coche hasta los topes, rellenamos los huecos con
piezas (igual que si estuviéramos echando una partida al conocido
juego de puzzles), embalamos como podemos los objetos delicados y
distribuimos la carga de manera uniforme...leer más...

No hay comentarios:
Publicar un comentario